• Celebración e Imposición de Pañuelos (8 de abril)


    El pasado domingo 8 de abril, como regalo de la Resurrección del Señor, Marina y Paula recibimos el pañuelo azul del COM. Con él, dimos un gran paso dentro del movimiento ya que pasamos oficialmente a la etapa de la Incorporación. Sabemos que no será fácil, que llevar el pañuelo azul conlleva mantenernos firmes en nuestra fe, en este mundo que no lo pone demasiado fácil, significa ser consolación en todo momento, ser coherentes con aquello que pensamos y creemos y dejarnos guiar por el Espíritu de Dios. Pero estábamos y seguimos estando muy seguras de que no queremos dejar esto atrás, que éste es nuestro estilo de vida. 

    Para nosotras fue un verdadero regalo, ya que vivimos lejos de la que ha sido y será nuestra familia del COM. Ambas estudiamos lejos de Castellón pero aún a pesar de la distancia, sentimos que nuestros corazones están unidos a los de aquellos que nos esperan siempre en casa con los brazos abiertos. 

    Pese a no poder asistir a las reuniones semanales de nuestro grupo de COM, las realizamos por nuestra cuenta ya que nuestra guía, Ana Espada., nos lo envía todo por e-mail. Así podemos ir avanzando con nuestro grupo y estar al día de lo que hacen y piensan. 

    No pudimos asistir a la convivencia que realizaron el pasado fin de semana en Torrechiva, donde muchos como ahora nosotras, avanzaron un poco más. Nosotras lo hablamos y sabíamos desde hacía tiempo que queríamos dar el paso y cerrar la etapa ya empezada hace muchos años en Castellón, y sentíamos que necesitábamos madurar en el movimiento para retomar fuerzas; por eso le pedimos a Ana una celebración para nosotras. Tras buscar alguna fecha que nos viniera bien a todas, decidimos que lo mejor sería hacerla el Domingo de Resurrección, faltaron muchas personas importantes que nos han apoyado y acompañado durante este período, pero estuvieron las tres hermanas, Ana, Virginia y Aurora y una compañera del grupo, Clara. 

    Fue una celebración muy bonita e íntima, encendimos unas velas como símbolo de la luz de Dios que nos guía en todo momento, hicimos resonancia de la canción “Escojo la vida” y leímos la palabra de Dios. Tras ello, procedimos a la imposición de pañuelos. Mientras nos los ponían, estábamos cantando el himno del COM, reafirmando en ese instante nuestro Carisma. 
    Después leímos todo aquello en que creemos y lo que estamos dispuestas a hacer en nuestra vida como jóvenes del COM. 

    No queremos finalizar sin agradecer a las hermanas de la Consolación todo lo que hacen por nosotras, ser nuestras guías, esperarnos con alegría cada vez que volvemos a casa y por hacer una celebración únicamente para nosotras. Gracias a todos nuestros compañeros y amigos, por estar ahí en todo momento, en las buenas y en las malas y por hacer que el movimiento funcione. "Sois la sal, que debe dar sabor a la vida”. 




    Con este gran paso queremos llevar a todos los rincones del mundo nuestra razón de vida, la Consolación de Dios.

    Paula Guzmán y Marina Rodríguez
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